La navegación a través de redes Wi-Fi pública pueden colocarnos en peligro ya que otras personas podrían monitorear la información que transmitimos. En lo posible, hay que evitarlo. Pero si no hay otra alternativa, la recomendación es no realizar actividades importantes, como el inicio de alguna sesión de cuentas, ingresar al banco o comprar en línea.

De todas formas, aquí te damos algunas recomendaciones para que tu navegación sea lo más segura posible:

  • Asegúrate de estar conectado a una red de Wi-Fi real. Los Hackers pueden imitar fácilmente el nombre de una Wi-Fi pública, de un café, por ejemplo. Si te conectas, todo lo que hagas será a través de esa red. Confirma siempre el nombre de la red donde quieres conectarte con los administradores.
  • Ajusta al máximo los niveles de seguridad de tu dispositivo. Para cambiar la configuración de seguridad de tu equipo en Windows, debes acceder a través del menú de inicio o presionar la tecla de Windows (el ícono de la ventana en tu teclado) y escribir “Administrar configuración avanzada de uso compartido” y presionar Enter. Asegúrate que todas las opciones de uso compartido estén desactivadas. Algunas versiones de Windows cambian automáticamente estas configuraciones cuando estás en una red pública. En Mac, debes abrir Preferencias del Sistema y presionar compartir. Debes asegurarte que todas las casillas estén sin marcar. Luego, debes volver al menú principal de Preferencias del Sistema y seleccionar Seguridad y Privacidad y finalmente la pestaña Firewall, en el cual el modo sigiloso debe estar marcado.
  • Prefiere conexiones con seguridad WPA o WPA2, pues las redes abiertas y con seguridad WEP son inseguras. La información sobre la seguridad de la red aparecerá si presionas sobre el nombre de la red a la que te quieres conectar.
  • Al navegar, deshabilita cualquier proceso de sincronización de tu dispositivo
  • Cambia tu habitual navegador. Pero ¿Por qué? Porque tu navegador cotidiano recuerda todo lo que haces en línea, y muchas veces memoriza tus contraseñas y guarda las cookies de tus sitios favoritos para cargarlas en su configuración personal. Esta es la información más sensible que vale la pena robar. Un navegador “limpio” no guarda datos sobre tus hábitos, por lo que no deja nada para robar.
  • Mantén tu equipo actualizado, con el antivirus instalado correctamente y utiliza firewall
  • Navega siempre por sitios con la encriptación “https”. Esta simple observación te permitirá que tus datos desde y hacia la conexión https no puedan ser vistos por nadie más.
  • Al finalizar la conexión, elimina los datos de la red en la memoria del equipo.

Fuente: CSIRT